¿Qué es una travesía? Existen muchas definiciones y según la ley que se consulte la respuesta puede ser distinta. De hecho, esta variedad ha provocado una heterogeneidad en el tratamiento y la señalización de estos tramos, a diferencia de lo que ocurre en el resto de la red viaria.

Una de estas definiciones de travesía (quizás la más conocida) es «tramo de carretera que discurre por poblado». Pero la realidad de las travesías es más compleja.

Los especialistas en urbanismo y movilidad explican que estos tramos son espacios intermedios, de transición, entre carretera y calle; que son diversos, pues los hay de muy distintos tipos; y que son lugares donde coexiste el tráfico urbano y el interurbano, donde ambos entran en contacto. Y, en ocasiones, en conflicto.

Plan integral

Para conciliar movilidad y seguridad vial, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha diseñado un plan de seguridad para travesías peligrosas, denominado ‘Estrategia T’, con medidas de seguridad que se están implantando en localidades por toda España.

«La ‘Estrategia T’ es un enfoque novedoso que incorpora nuevas herramientas de intervención en travesías, tramos  en los que coexisten la movilidad interurbana con la urbana, así como las funciones y usos del espacio urbano. Es fundamental rediseñar las travesías y sus accesos para que el automóvil no sea el usaurio predominante», explica Pedro Tomás, jefe del Área de Gestión de la Movilidad de la DGT y director del proyecto Estrategia T.

Hasta a 100 km/h

Son varias las localidades en las que se ha puesto en práctica la Estrategia T. En Villar de Olalla (Cuenca), la travesía de la N-334 tiene bastante tráfico a ciertas horas, incluido el de vehículos pesados. «Por la noche, muchos olvidan que es una travesía y van demasiado rápido, alcanzan hasta 100 km/h. Es un tramo de kilómetro y pico, prácticamente recto. Esta bien señalizada pero hay gente que ‘pasa’.. A ciertas horas es peligrosísima», explica su alcalde, Santiago Valverde.

Hasta la fecha no ha habido ningún accidente mortal y se están tomando medidas para que no los haya. La primera fase, en diciembre pasado, puso en marcha cuatro pasos de peatones delimitados con dientes de dragón para advertir de la posible presencia de peatones cruzando y líneas centrales dobles con cebrado. Y, además, el refuerzo ocasional de un radar de la Guardia Civil.

En Ampudia (Palencia), cuya población crece en verano, el objetivo es reducir el riesgo de atropello reduciendo la velocidad de los vehículos que entran por la nacional. 

«Está aumentando el número de atropellos mortales en las travesías. Por ello, es necesario aumentar la seguridad de los peatones y resto de vulnerables, en especial los niños», explica Teodoro Ozarín, Delegado Territorial de Carreteras en Palencia de la Junta de Castilla y León. Para ello, las administraciones implicadas (Junta, Ayuntamiento y DGT) plantearon cambios de tipo visual –adoquín ocre– en el color y rugosidad del pavimento para diferenciar la zona.Recuerde, conduce en zona urbana

En travesía, estas son las principales normas de tráfico para circular con seguridad:

50 km/h. Es la velocidad máxima permitida. Pero ¡cuidado! puede encontrar limitaciones específicas inferiores.

Carriles: igual que en poblado.  Puede utilizar el que mejor convenga a su destino (si hay al menos dos carriles señalizados por sentido).

Adelantamiento por la derecha.  Está permitido adelantar por la derecha cuando haya dos carriles delimitados para el mismo sentido. Cuidado cerca o dentro de pasos de peatones e intersecciones.

Cuidado con ciclistas y peatones.  Al adelantarles, deje siempre una separación lateral de seguridad, proporcional a la velocidad y el espacio en la calzada.

Estacionar.  El estacionamiento en la calzada (y en el arcén si lo hay) está permitido lo más cerca del borde derecho. Con sentido único, también está permitido en el lado izquierdo.

Luces largas, no. Están prohibidas las luces de largo alcance: hay peligro de deslumbramiento a otros usuarios.