Llueve sobre mojado para el negocio de las autoescuelas. Si ya las huelgas de examinadores de la Dirección General de Tráfico (DGT) pusieron en jaque al sector, ahora irrumpe la pandemia del coronavirus para provocar un nuevo frenazo en la actividad de los alrededor de trescientos centros de formación de futuros conductores que existen en la Región de Murcia. Todos han tenido que cerrar sus puertas tras decretarse el estado de alarma en el país, con lo que cientos de murcianos que pretendían realizar estas semanas los exámenes teóricos y prácticos necesarios para obtener el permiso de conducir tendrán que esperar, como mínimo, hasta la segunda quincena de abril.

Por tanto, la situación es crítica para pequeñas empresas como Autoescuelas San Lorenzo, situada en pleno centro de la capital de la Región. «Nos va a hacer un daño muy importante. No salimos de una para meternos en otra. Cuando aún coleaban los efectos de la huelga de examinadores, nos viene este tsunami», se lamenta Enmanuel Álvarez de la Campa Pinar, uno de sus propietarios.

Aunque ha supuesto «un alivio» la reciente decisión de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) –que preside el murciano Enrique Lorca– de habilitar una plataforma virtual gratuita para que los alumnos puedan recibir clases teóricas ‘online’ y continuar haciendo los test de examen, «nuestra principal fuente de ingresos está en las clases prácticas, y esas no hay forma de recuperarlas en la situación actual», comenta con resignación este joven empresario.

«Lo único que se puede hacer en un momento como el actual es mimar a nuestros usuarios con el objetivo de fidelizarlos», resalta Álvarez de la Campa. En San Lorenzo había matriculados estos primeros meses del año unos noventa alumnos activos que se preparaban la prueba de contenidos. «En la última semana que trabajamos, entre el 9 y el 13 de marzo, desarrollamos un curso intensivo. Lunes, martes y miércoles tuvimos a treinta personas en el aula. El jueves solo vinieron siete y el viernes, cero. Es decir, la población de Murcia empezó el confinamiento antes de que se decretara el estado de alarma y ya desde ese día no hemos podido abrir», precisa Enmanuel Álvarez de la Campa. A estos noventa alumnos hay que sumar los que se preparan para examinarse del práctico. «Tenemos cuatro profesores con una docena de alumnos cada uno», añade.

Denuncia el copropietario de Autoescuelas San Lorenzo la «falta de sensibilidad» del Gobierno central de PSOE y Unidas Podemos con las pequeñas empresas, pues considera que las medidas adoptadas hasta ahora «generan más dudas que esperanzas». Como al resto de pymes, a Emmanuel Álvarez de la Campa le preocupa la merma de ingresos para hacer frente a unos gastos de funcionamiento «que siguen ahí». San Lorenzo es una de las muchas autoescuelas murcianas que prepara un ERTE. En su caso, afectará a tres trabajadores, que luego, «si Dios quiere», podrán ser recontratados. «Ya veremos cuando acabe esto quién tiene dinero para ponerse a sacarse el carné de conducir», lamenta Álvarez de la Campa,

«Puede ser la puntilla»

El presidente de la patronal autonómica del sector (Aramur), Enrique Lorca, advierte de que esta crisis sanitaria y económica puede suponer «la puntilla» para muchas autoescuelas en la Región, pues se van a unir las consecuencias «de la anterior crisis de 2008, de la huelga de los examinadores y de la catástrofe del coronavirus». «Ya de por sí, son negocios en los que no se gana mucho», dice.

Enrique Lorca, propietario de las autoescuelas Cosmos y Mr. Dumi en Murcia, preside también la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) y destaca que la plataforma virtual puesta en marcha para seguir dando la formación está ayudando un poco a salvar los muebles, al permitir continuar con la actividad a los alumnos. «Pero no es lo mismo que la formación presencial», avisa.