Las autoescuelas de Lugo piden que se agilice al máximo el pintado de las marcas viales de la ciudad. Aseguran que no han sido repintadas desde hace años y que su estado perjudica la seguridad y también dificulta la formación de los futuros conductores.

José Montes es el presidente provincial de la Asociación Gallega de Autoescuelas (Agada), además de profesor en Tú Autoescuela, y explica que las marcas viales de la ciudad «están hechas un desastre» y que, aunque el Concello de Lugo dijo hace tiempo que realizaría un repintado, por el momento no han tenido nuevas noticias de ello.

«Los alumnos se confunden fácilmente ante un paso de cebra y esto puede determinar un aprobado o un suspenso durante un examen de conducir», comenta Montes, que también explica que las zonas en las que se evidencia más este problema son la universitaria, Ramón Ferreiro y Garabolos.

«Neglixencia do Concello»

A Juan José Taboada, de la Autoescuela Europa, le preocupa la falta de mantenimiento de las vías de la ciudad. «Están actuando neglixentemente dende hai anos porque cando chove non se ven as marcas da calzada nin os pasos de peóns. Isto inflúe na seguridade viaria, na imaxe da cidade e dificulta a aprendizaxe dos nosos alumnos», comenta el profesor, que asegura que hay quien suspende «por non ver as liñas». Taboada comenta que están afectadas zonas como Fingoi, Augas Férreas, Magoi e incluso las que lindan con el parque Rosalía de Castro.

«Tamén hai outros problemas como por exemplo que nesta cidade hai colectores nas esquinas que non deixan ver nada», explica este profesor, que pide al Concello que no retrase más unos arreglos «necesarios para todos».

Desde el consistorio anunciaron a principios de año que se repintaría la señalización horizontal de la ciudad y, aunque algunos profesores asumen que la pandemia de coronavirus pudo ser el detonante de este retraso, creen que no está justificado del todo puesto que es una situación que llevan denunciando años.

En la Ronda aún hay marcas que cifran en 50 km/h la velocidad

En Autoescuela Lucus, Manuel Rodríguez dice que basta con pasear por la calle para percibir el mal estado de las marcas viales. «El Concello anunció que, por ejemplo, no se pintarán todas las rayas de los pasos de peatones, y yo con esto no estoy de acuerdo», comenta este docente. Para él, el desgaste de las marcas no es el único problemas y cuenta que también hay deficiencias en la señalización vertical. «Cerca del Conservatorio de Música hay un STOP inviable para los alumnos porque si lo hacen, el coche de atrás los lleva por delante. Eso tendría que ser un ceda al paso», comenta Rodríguez. Otro ejemplo para él son algunas calles por las que está prohibido circular y «sin embargo, no hay un panel complementario que indique que pueden entrar coches a los garajes», sentencia el profesional.

Mónica Pérez, presidenta de la Asociación Provincial de Autoescuelas, dice que nunca ha tenido un alumno que suspendiese por el deterioro de las marcas viales y asegura que el Concello de Lugo hará un repintado próximamente.

La vuelta a la normalidad en los centros: coches desinfectados  entre cada alumno

En las autoescuelas, la normalidad ha vuelto progresivamente. En el caso de José Montes, el profesor cuenta que percibe una cierta reticencia por parte del alumnado y que algunos «no acuden por miedo al coronavirus», Asimismo, cree que el retraso de la selectividad también influye. Eso sí, asegura que todos cumplen a rajatabla con la normativa: se desinfectan las manos antes de entrar en el coche y llevan la mascarilla en todo momento.

Sin embargo, Juan Jose Taboada, de Autoescuela Europa, dice que está «a tope» y que desde que reabrió el centro ha sido mucha la gente que se ha animado a sacarse el carné de conducir, «como soe pasar todos os anos», añade.

En estos centros, los coches se desinfectan y ventilan entre alumno y alumno y, por el momento, el aforo de las clases teóricas es del 75 %. Algunos profesionales asumen que van a tardar en recuperarse por la crisis de covid-19 y otros aseguran que el panorama es mejor de lo esperado.