Un carril adicional en una carretera suele aparecer cuando el exceso de circulación colapsa una carretera, con el objetivo de dar fluidez al tráfico. Lo más habitual es encontrarlo en las carreteras convencionales que cuentan con un único carril por sentido.

La Guardia Civil insiste en que conozcamos las normas de circulación por este tipo de carriles, ya que no son frecuentes y los conductores tienden a olvidarlas. Con el verano ya instalado y con las vacaciones próximas para la mayoría de españoles –una vez que ya se permite la circulación libre por nuestras carreteras tras el Estado de Alarma–, será más habitual que nos encontremos con este tipo de carriles.

La animación que encontrarás más adelante, creada por la DGT y compartida por la cuenta oficial de la Guardia Civil en Twitter, te muestra las normas básicas de circulación por un carril adicional: este se forma aprovechando los arcenes y delimitando ambos sentidos por una línea de conos.

Hay tres normas fundamentales que debes seguir si te ves en un carril adicional: podrías usarlo lleves el vehículo que lleves, deberás llevar siempre la luz de cruce encendida y respetar la velocidad máxima comprendida entre los 60 y los 80 km/h.

OTRO TIPO DE CARRILES “ANTI-ATASCOS”

Además de los carriles adicionales, en nuestras carreteras nos encontramos con otro tipo de carriles que ayudan a que el tráfico vaya más fluido, especialmente en situaciones de atasco.

Por ejemplo, los carriles reversibles, habilitados en zonas urbanas, en uno u otro sentido de la circulación en función de las necesidades que existan de circulación en cada momento; los carriles en sentido contrario al habitual, frecuentes en acceso a las ciudades en autovías y autopistas; y los carriles Bus-VAO, que podemos ver en algunos accesos a ciudades, reservados para la circulación con vehículos con más de un ocupante (con excepciones) y con horarios y sentidos variables.

La Guardia Civil te explica cómo se pueden usar los carriles adicionales