La Audiencia de Valencia juzga hoy a una administrativa de una autoescuela de Valencia que está acusada de quedarse con más de 50.000 euros que habían pagado alumnos por los cursos teóricos y las prácticas que realizaron para sacarse el carnet de conducir.

La mujer fue contratada en 2007 como auxiliar administrativa de la empresa, con sede en Valencia. La Fiscalía mantiene que entre los años 2012 y 2014 la procesada dejó de ingresar en la cuenta de la autoescuela pagos de hasta 106 alumnos, por la teoría y por las prácticas. Según la acusación, la empleada se quedó el dinero para ella.

La empresa calcula que desvió hasta 50.215 euros, que hizo desaparecer de la contabilidad de la empresa e incorporó a su patrimonio. El ministerio público solicita una pena de dos años y medio de prisión por un delito de apropiación indebida.