Parece que  ya está todo dicho. El Congreso de los Diputados ha hablado y con los votos en contra del PSOE, Podemos, ERC, Más País y Bildu, ha rechazado una enmienda al Proyecto de los Presupuestos Generales del Estado para el 2021 que pretendía modificar el impuesto de matriculación para que la nueva normativa europea de emisiones WLTP no tuviese “impacto fiscal”.

Esta iniciativa, que fue presentada por el diputado del Partit Demòcrata (PDeCAT) Ferran Bel i Accensi, buscaba un cambio en los tramos de aplicación de dicho impuesto para que a partir del 1 de enero no se incremente el precio de los vehículos nuevos, como reclaman la mayoría de los fabricantes automovilísticos.

Lo que proponía, concretamente, era que los modelos que emiten menos de 144 gramos de dióxido de carbono (CO2) por cada kilómetro recorrido no paguen el impuesto de matriculación, cuando en la actualidad están exentos de abonar esta tasa los coches que emiten menos de 120 g/km. 

Evidentemente, también modificaba el resto de escalones, ya que los vehículos que emiten entre 144 y 192 g/km de CO2 pagarían un 4,75% de este impuesto (120-160 g/km en la actualidad), mientras que un 9,75% lo abonarían aquellos clientes que optasen por automóviles que emiten entre 192 y 240 g/km de CO2 (ahora está en los 160-200 g/km). El último tramo, a pagar por aquellos vehículos que expulsen más de 240 g/km, sería del 14,75% (en la actualidad pagan este porcentaje los que emiten más de 200 g/km de CO2).

“La entrada en vigor de la normativa WLTP (más estricta) supondrá un aumento en el valor de emisiones oficiales ya que el dato es aproximadamente un 20% superior al vigente. De no corregirse esta modificación, en España el impuesto de matriculación se vería inmediatamente incrementado y, además, para muchos modelos supondría perder la actual bonificación del impuesto”, explicaba la enmienda.      

OÍDOS SORDOS A LAS PETICIONES DEL SECTOR

Son muchas las voces del sector que en las últimas semanas han pedido una modificación de este impuesto para que se “neutralizase” la llegada de la nueva normativa WLTP. Fabricantes como Renault lleva semanas solicitando que el primer tramo de dicha tasa subiese hasta los 144 g/km de CO2 para evitar un aumento del precio de los vehículos en 2021, un año que ya se presenta complicado por la pandemia.

También el director general de Audi en España, José Miguel Aparicio, ha declarado que no incrementar los tramos del impuesto supondría un “shock” para el mercado el año que viene, ya que el precio de los coches se encarecía de media un 5% en el 70% de las matriculaciones. En la misma línea ha hablado la directora general de Volkswagen España, Laura Ros, que indicó que de no modificarse, tendría un impacto “muy grande” en el mercado.

Y la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam) pidió al Ejecutivo que el primer tramo del impuesto comenzase en los 135 g/km de CO2, algo por debajo de lo que solicitaba esta enmienda.