Las escuelas privadas o particulares de conductores, también llamadas autoescuelas, están facultadas para impartir la enseñanza de la conducción en España. Son centros docentes sobre el aprendizaje de la conducción pero no son el único medio para aprender a conducir. Acudir a una autoescuela, hoy por hoy, es la opción más utilizada pero hay otras opciones. ¿Qué otras alternativas existen para obtener el carné de conducir?

¿Cómo es la enseñanza de la conducción en España?

A modo de introducción, la Ley de Tráfico y Seguridad Vial, en su artículo 62, nos habla de los centros de formación autorizados por la DGT y de los centros de reconocimiento de conductores:

1. La enseñanza de los conocimientos y técnica necesarios para la conducción, así como el posterior perfeccionamiento y renovación de conocimientos se ejercerán por centros de formación, que podrán constituir secciones o sucursales con la misma titularidad y denominación.
Los centros de formación requerirán autorización previa, que tendrá validez en todo el
territorio español en el caso de que se establezcan secciones o sucursales.

2. A los fines de garantizar la seguridad vial, se regularán reglamentariamente los elementos personales y materiales mínimos para la formación y el reconocimiento de
conductores siguiendo lo establecido en la normativa sobre libre acceso a las actividades de servicios y su ejercicio.
En particular, reglamentariamente se regulará el régimen docente y de funcionamiento
de los centros de formación. La titulación y acreditación de los profesores y directores se basará en pruebas objetivas, que valorarán los conocimientos, la aptitud pedagógica y la experiencia práctica. Las pruebas se convocarán periódicamente.

3. Se podrá autorizar la enseñanza no profesional en los términos que reglamentariamente se determine.

4. La constatación de las aptitudes psicofísicas de los conductores se ejercerá por centros, que necesitarán autorización previa de la autoridad competente para desarrollar su actividad.
Se regulará reglamentariamente el funcionamiento de los centros de reconocimiento de
conductores, así como sus medios personales y materiales mínimos.

¿Qué opciones tengo para sacarme el carné?

sacar carnet conducir

Esa es la teoría pero en la práctica, el aprendizaje de la conducción para cualquier aspirante que quiera obtener el permiso de la clase B, puede realizarse de tres formas distintas:

  1. Acudiendo a una autoescuela,
  2. a través de un centro o escuela oficial, a cargo de funcionarios públicos,
  3. y, por nuestros propios medios pero cumpliendo unos requisitos.

En España, al no existir actualmente centros oficiales, salvo las Escuelas de Organismos militares, Guardia Civil y Policía Nacional facultadas para expedir permisos de conducir (posteriormente canjeables por los ordinarios) la opción queda reducida a autoescuelas que ya las conocemos y al aprendizaje por libre. Una modalidad esta última que, como veremos, es poco conocida. De hecho, pocas personas apuestan por esta forma para obtener el permiso de conducir y si lo hacen se convierten en noticia, como es el caso del joven madrileño e ingeniero informático Gabriel Lucas, que fue el primero en conseguir la licencia de aprendizaje.

Un tipo de formación libre que, según el artículo 41.4 del Reglamento General de Conductores, se podrá realizar mediante la obtención de una licencia de aprendizaje. El resultado final, como ocurre con los aspirantes de la autoescuela, es conseguir el apto en el examen práctico. La diferencia entre ambas modalidades no es tanto en las horas necesarias de preparación sino en la forma de aprendizaje. El papel del preparador en la enseñanza por libre corre por cuenta de la persona designada por el aspirante. Sin embargo, en la enseñanza convencional, el profesor de autoescuela puede valorar si el alumno está preparado y si necesita o no dar más clases de cara al examen práctico.

¿Qué hay que hacer para conseguir una licencia de aprendizaje?

La licencia de aprendizaje hay que solicitarla a través de la Jefatura Provincial de Tráfico (JPT) de la provincia donde estemos. Si el aspirante puede acreditar que ha superado las pruebas teóricas y dispone del vehículo para las clases y pruebas práctica, ya sólo le queda rellenar una solicitud. En dicha solicitud, ante la JPT, se harán constar los datos personales y firma, tanto del aspirante y acompañante que hará de instructor, así como los datos del vehículo a utilizar en las prácticas y el día del examen.

Una vez examinada toda la documentación, la JPT expedirá la licencia de aprendizaje que deberá llevar el aprendiz junto con el DNI durante todo el tiempo que dure el aprendizaje. Igualmente, el acompañante tendrá que llevar también su permiso de conducir y exhibir, si fuera necesario, ante el examinador, funcionarios de la DGT y Agentes de Tráfico. Por otro lado, la licencia de aprendizaje se otorgará por una sola vez y tendrá un plazo de validez máximo de ocho meses.

En cuanto al vehículo, éste debe estar asegurado para la actividad a desarrollar de aprendizaje y durante todo el tiempo que duren las prácticas y prueba final. Además, las condiciones del vehículo, mientras esté en circulación, serán similares a los vehículos de autoescuela. Es decir, disponer de doble mando y dobles espejos, así como ir señalizados delante y detrás con la L de prácticas (V-14) en color rojo.

Unos requisitos ya no sólo materiales sino también de inversión puesto que el gasto empleado en la licencia de aprendizaje para obtener el carné puede que supere al modo tradicional. En realidad, son pocas las personas que se deciden por esta modalidad de enseñanza por libre. Uno de los motivos por lo que puede que, desde la DGT, estén pensado en derogar la citada Orden que regula la licencia de aprendizaje en la próxima modificación del Reglamento General de Conductores.