Fianalmente llegó el invierno, con un desplome generalizado de las temperaturas en toda España, humedad y precipitaciones que provocan la presencia de nieve o hielo en las carreteras.

Ante esta situación meteorológica, hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones a la hora de desplazarse en coche. En primer dlugar conviene estar pendiente de las informaciones de la Agencia Estatal de Metereología y de la Dirección General de Tráfico para saber realmente qué condiciones nos vamos a encontrar en el trayecto y así decidir si es aconsejable mantener nuestro plan o es más seguro posponer el viaje.

Si el desplazamiento en coche es imprescindible también tendremos en cuenta que entre la última hora de la noche y la primera hora de la mañana es cuando más peligrosa es la carretera y que, además, las placas de hielo no se detectan a simple vista.

Por norma es preferible circular sin pisar roderas, pues la nieve compactada puede congelarse con facilidad, y si llevamos cadenas se estropearán si no hay suficiente nieve para amortiguar el golpeteo que producen al contactar con el suelo.

Evitar las manchas oscuras de la calzada. El hielo tiene una adherencia mucho menor que la nieve. Es prácticamente imposible mantener el control del vehículo sobre esta superficie sin neumáticos de clavos. Las placas de hielo pueden estar ocultas por la nieve, pero también ser visibles en forma de manchas oscuras que debemos evitar en lo posible.

En primer lugar hay que diferenciar si nuestro vehículo equipa neumáticos de invierno o no. Esos neumáticos ofrecen mayor agarre a bajas temperaturas, sobre asfalto mojado y también sobre nieve y hielo. Con ellos no es necesario montar cadenas ni desconectar el control de tracción/estabildad (ASR/ESP) del vehículo.

Desde doppo by Zurich nos recomiendan reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad, , mantener entre 1.300 y 2.500 rpm con la marcha más larga posible, no frenar ni acelerar bruscamente, mantener la dirección lo más recta y suave posible y si se produce sobreviraje de la parte trasera, girar el volante en sentido contrario. Si por el contrario subvira la parte delantera, desacelerar y girar ligeramente el volante hacia la trayectoria del vehículo.

Si la calzada está cubierta de nieve por completo y no contamos con neumáticos de invierno, será necesarias las cadenas en las ruedas de tracción. En vehículos 4×4 la norma dicta montar cadenas en las 4 ruedas, pero si solo tenemos un par las instalaremos en el eje delantero al ser el de dirección.

Las cadenas son uno de los equipamientos imprescindibles para aumentar la fiabilidad del coche en este tipo de situaciones. Existen varios tipos:

· Con las cadenas metálicas, el vehículo no debería superar los 40 km/h. Son altamente resistentes y eficaces, y muestran una buena relación calidad-precio. Por otro lado, no sirven para todos los coches y colocarlas presenta una elevada dificultad.

· Las fundas de tela permiten llegar a los 50 km/h. Su adherencia al suelo es bastante buena, ocupan muy poco espacio en el maletero, apenas provocan ruidos o vibraciones y su mayor virtud es la facilidad de instalación. La durabilidad es su mayor inconveniente.

· Las cadenas semiautomáticas o Spikes Spider, están formadas por una parte fija que va instalada en las llantas y otra parte móvil que instalamos según las condiciones del asfalto. Su montaje es rápido y presentan buena durabilidad y eficacia. Su mayor inconveniente es el precio.

· Las cadenas de red o cadenas compuestas son parecidas a las de tela, pero en este caso la funda esta formada por una red de cables de plástico revestido por material textil. Su montaje es rápido, aunque requiere de más fuerza y presentan una mayor durabilidad.

· Las cadenas en spray se aplican sobre la banda de la rodadura del neumático para aumentar su adherencia. Su efecto es bastante limitado y no tienen validez frente a las autoridades, por lo que nos permiten salir de un apuro puntual.