La directiva comunitaria 2006/126/CE estableció los criterios mínimos para facilitar la libre circulación de europeos: el mismo tipo de licencias, los requisitos mínimos para la realización de las pruebas de obtención y de evaluación de las capacidades de los conductores profesionales… y, entre otras consideraciones, impuso un permiso único europeo, modelo tarjeta bancaria, como se le conoce, por su similitud con las tarjetas de crédito. ¿El objetivo? Evitar fraudes y reducir en lo posible la circulación de 110 modelos de permisos de conducir, que aún hoy siguen siendo válidos en la UE y lo serán hasta el 19 de enero de 2033 (fecha en la que deberán ser definitivamente sustituidos por el permiso único europeo).

Esta directiva impuso, además, una vigencia de 10 años para los conductores con permisos del Grupo 1 (motos, turismos…), que puede prolongarse hasta los 15 años. Y la obligatoriedad de que los conductores del Grupo 2 (autobuses o camiones) renueven su licencia cada 5 años y se sometan a un control médico regular.

A partir de estos requisitos mínimos, cada país ha optado por realizar diferentes tipos de controles que podríamos agrupar en tres: límite de edad, control médico regular o aquellos en los que renovar el carné es un mero trámite administrativo.

límite de edad, control médico regular o aquellos en los que renovar el carné es un mero trámite administrativo